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¿Qué es una insoladora en serigrafía?

Una insoladora en serigrafía es una máquina que consta de una pantalla en la que se aplica una emulsión y a la que se adhiere un fotolito. La pantalla es fotosensible gracias a la emulsión y reacciona a la luz. A continuación, el fotolito se expone a una luz halógena y se consigue así que se transfiera una imagen a una superficie. La imagen, dependiendo del proceso, puede estar en positivo o en negativo.

Para que el resultado sea el esperado es importante controlar el tipo de emulsión que se va a usar, pero también el tiempo de exposición al foco de luz halógena. Saber qué materiales son los más adecuados, tanto en lo que se refiere a la máquina en sí misma como a la emulsión, va a depender en gran medida de la experiencia. Cuando se carece de la misma o se quiere adquirir una máquina nueva que no se sabe muy bien cómo puede reaccionar, entra en juego el asesoramiento especializado de un distribuidor de confianza. 

El distribuidor de confianza se encargará de recomendar la insoladora más apropiada para el trabajo que se va a desarrollar y también los materiales que mejor funcionan con la misma, poniendo especial atención a la emulsión.

  • Las diferentes máquinas

Existen diferentes máquinas insoladoras. Lo habitual en serigrafía es que se trate de una máquina con varios cajones y que integra un horno de secado que acelera todo el procedimiento. El proceso de insolación y de revelado puede durar aproximadamente veinte minutos, aunque este tiempo es muy variable dependiendo de la máquina que se esté utilizando.

Además de la insoladora y del horno de secado, tanto si está integrado como si es independiente, también es necesario contar con una pila de revelado para las pantallas. 

  • Ensayo y error

Incluso contando con un buen asesoramiento técnico por parte del distribuidor que venda las máquinas insoladoras, la perfección en su manejo solo se obtiene con el tiempo y mediante el método de ensayo y error. En la elaboración de las primeras placas es muy importante observar y controlar los tiempos para saber exactamente cuantos minutos es necesario dejar una placa para que se complete el proceso de forma óptima.

Es lógico y habitual, que los primeros trabajos no sean aptos y haya que repetirlos, algo que hay que tener en cuenta cuando se comiencen a usar estas máquinas, dándoles tiempo a los que las manejan para conocerlas y obtener de ellas el mejor rendimiento.

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